Siendo una entidad viva, la piel se convierte en un concepto tremendamente atractivo cuando se trabaja como símbolo. Por un lado, separa, genera capas de distancia, se enfrenta al mundo antes que nosotros mismos. Por otro une y actúa como puente conciliador, filtrando y limpiando, amortiguando.



Siendo una entidad viva, la piel se convierte en un concepto tremendamente atractivo cuando se trabaja como símbolo. Por un lado, separa, genera capas de distancia, se enfrenta al mundo antes que nosotros mismos. Por otro une y actúa como puente conciliador, filtrando y limpiando, amortiguando.



Siendo una entidad viva, la piel se convierte en un concepto tremendamente atractivo cuando se trabaja como símbolo. Por un lado, separa, genera capas de distancia, se enfrenta al mundo antes que nosotros mismos. Por otro une y actúa como puente conciliador, filtrando y limpiando, amortiguando.



Serie inspirada en los muros y paredes invadidos por grafitis y carteles arrancados, imágenes que se superponen formando una amalgama cromática y gestual, los colores primarios y la saturación espacial del lienzo son una constante, dentro de un aparente caos compositivo.



“El cazador de mamuts”, desarrollada entre 2010 y 2018 y compuesta por más de 100 obras en papel, además de telas, en acrílico como técnica fundamental. En esa serie prima el trabajo intuitivo, la expresión azarosa y los colores primarios sobre una estudiada y meditada estructura compositiva.